Ejercicio

Volver a moverse después de un trasplante renal

Los plazos, las precauciones con el injerto y por qué el músculo importa más que nunca.


Tras un trasplante el cuerpo viene de meses de poca actividad y, encima, los corticoides favorecen la pérdida de músculo. Recuperar forma física no es estética: protege el injerto y el corazón.

Las fases, orientativas

  1. Semanas 1-4: caminar por casa, poco rato y varias veces al día. Nada de cargar peso.
  2. Meses 1-3: paseos progresivos fuera. Sin abdominales ni esfuerzos que tensen la cicatriz.
  3. Desde el mes 3, con el alta de tu equipo: fuerza suave y más caminata.
  4. Desde el mes 6: vida activa normal, incluidas bici o natación si tu equipo lo aprueba.

Cuidar el injerto

El riñón trasplantado va en la fosa ilíaca, más superficial y menos protegido. Por eso se desaconsejan los deportes de contacto y todo lo que suponga riesgo de golpe en el abdomen.

Señales para parar y llamar

  • Dolor o hinchazón en la zona del injerto.
  • Fiebre.
  • Bajada brusca de la cantidad de orina.
  • Tensión muy alta o muy baja tras el ejercicio.

Información general, no una pauta personalizada. Antes de empezar o cambiar tu rutina, habla con tu nefrólogo: la enfermedad renal, la diálisis y la medicación cambian lo que tu cuerpo tolera.

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